Las ciudades son espacios de convivencia y conflicto, territorios donde se proyectan los sueños de prosperidad, donde se busca refugio y protección a la par que se agudizan tensiones. Ataques terroristas, racismo, xenofobia, violencia contra las mujeres, violencia juvenil, falta de acceso a la educación y la sanidad, violencia en los eventos deportivos y en los medios. Son muchas las manifestaciones violentas con una marcada presencia urbana.

Esas múltiples caras de la violencia se agrupan en tres categorías, interrelacionadas y que se realimentan: violencia directa, cultural y estructural.

  • La violencia estructural genera desajustes sociales que están en el origen de la marginación, la miseria, y la exclusión de personas, grupos humanos y hasta barrios enteros.
  • La violencia cultural, fruto de ideologías, creencias y universos simbólicos, justifica la violencia estructural y la refuerza.
  • Ambas, alimentan esa violencia directa, la cara más visible, que va desde las violencias machistas hasta el crimen organizado y la ciudad como escenario de guerra.

Hablar de capital de paz, de ciudades de paz, lleva implícita la urgencia de abordar esas violencias en todas sus manifestaciones. Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, lo ha explicado así: “Tenemos que ir al corazón mismo de las violencias, no podemos aceptarlas como un hecho inevitable”. Por eso, este foro con alcaldes y líderes institucionales pretende convertirse en ese espacio de encuentro y reflexión que, a través del intercambio de experiencias, estrategias, campañas y políticas, culmine proponiendo al mundo, desde los gobiernos locales, una eficaz agenda de paz.

Para ello, se plantea afrontar la problemática desde la praxis, poniendo el acento en aquellas experiencias de educación para la convivencia y la paz que identifican soluciones, en la línea de pensamiento apuntada por la alcaldesa de Madrid: “La violencia es algo aprendido, de ahí la importancia de abordarlas desde la educación para la paz”.

Los objetivos  de este Foro mundial son:

  • Evaluar el porqué de las violencias
  • Identificar e intercambiar experiencias
  • Proponer ideas concretas de educación para la paz en torno a la mediación y la gestión de conflictos para la convivencia
  • Proponer políticas, programas y proyectos de construcción de paz
  • Aprobar “el Compromiso por la paz contra las violencias de las ciudades”