Philippe Moal: hacia el paradigma de la no-violencia

TÍTULO: “Salir de la violencia personal y social”

FECHA: Lunes 5 de noviembre (18.30-19.30)

LUGAR: Junta Municipal del Distrito de Arganzuela-La Lonja

Philippe Moal es licenciado en Ciencias de la Educación y un miembro destacado de la corriente de pensamiento denominada Nuevo Humanismo. Desde 1980 ha desarrollado una metodología de la no-violencia activa en países como Francia, Rumanía, Benín, Chile y España. Precisamente en España, donde reside actualmente, ha fundado junto con otros especialistas el Observatorio de la no-violencia, entidad con la que participa en el II Foro mundial sobre violencias urbanas y educación para la convivencia y la paz con una presentación cuyo título, “Salir de la violencia personal y social”, refleja que el suyo no es un planteamiento meramente teórico, sino que ofrece pautas concretas para cambiar los prejuicios y creencias que justifican la violencia. 

En una entrevista con el periodista Javier Belda publicada recientemente por la agencia Pressenza, Philippe Moal explica que el Observatorio de la no-violencia es una entidad dedicada, por un lado, “a entender las raíces y los fundamentos de la violencia cultural, social y psicológica que nos determinan, a fin de poder desactivarla” y, por otro, a “desarrollar procedimientos personales para aprender a resistir la violencia”. Moal lleva años investigando sobre cómo las personas podemos solidarizarnos y sentir compasión por los demás sin identificarnos ni debilitarnos por esa identificación, para lograr, en último término, “actuar con fuerza, bondad y eficacia al mismo tiempo”. 

“Hoy estamos frente a un nuevo desafío, porque si bien somos conscientes de que la violencia no resuelve ningún problema, no sabemos cómo salir de ella. Se trata ahora de elevar el nivel de conciencia, tanto a nivel personal como a nivel social. Especialmente debemos influir en quienes dirigen el mundo, porque su nivel de conciencia no parece muy elevado”, asegura Moal.

“Todavía hay prejuicios sobre la no-violencia. Se considera, por ejemplo, que es pasiva y también que la violencia es algo natural y por lo tanto normal e incluso legítima. Hay un gran trabajo de toma de consciencia a realizar, para que se vea lo bueno que representa la no-violencia para la vida de la gente”.

Respecto a la situación que viven millones de personas (refugiados, víctimas de guerras, etc.) Philippe Moal señala que la causa es que el mundo actual “tiene como metodología y fundamento la violencia” y aunque admite que para quienes viven situaciones de emergencia “teorizar no parece lo más adecuado”, defiende que esto “no invalida la búsqueda por encontrar las raíces de la violencia, para evitar que se perpetúe y para que las cosas puedan cambiar”.

A diferencia de los distintos observatorios de la violencia que trabajan para sensibilizar sobre la violencia física, económica, religiosa, racial, sexual, psicológica o institucional, el Observatorio de la no-violencia se propone cambiar el discurso hegemónico: “Se habla mucho de la violencia, pero muy poco de la no-violencia, por lo que estas iniciativas suelen ser invisibilizadas”, opina Moal. Para romper esta tendencia, tanto él a título personal como el Observatorio se proponen “mostrar que hay un camino distinto al de la violencia: buscar soluciones pacíficas a los conflictos, mantener la compasión y actuar solidariamente, respetar y valorar las diferencias, proteger y ayudar a los más débiles, aplicar medidas no discriminatorias, persuadir a la gente a romper el círculo vicioso de la violencia, instar a la paz y a la reconciliación”.